3 abril, 2025

Patagonia Rebelde

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Día de la bestia

Por Eduardo Sanguinetti.- “¿Dónde está la seguridad?, ¿Qué protección pueden inventar que no se haya imaginado ya? Es inútil pensar en la seguridad: no existe ni la más mínima. Poesía de la podredumbre totalitaria ha sentado reales en Argentina…

Hoy todavía queda tiempo para asistir al entierro de los muertos recientes, mañana no habrá tiempo, puesto que los muertos serán dejados allí mismo donde caen y peor para aquel que derrame una lágrima… ¿Sera cierto que la historia se acelera y el fin está próximo, o ya la historia está cumplida y vivimos, acaso, en la posthistoria…?” (Fragmento de mi novela “Morbi Dei”, Ediciones Corregidor, 1985)

La “historia oficial” es una gran mentira, que se propaga para beneficiar intereses oscuros y poderosos, de caníbales, putas y pedófilos satánicos (cortesía de la denominada teoría de QAnon, que circula en línea); gente lagarto, disfrazada de líderes corporativos y políticos y celebridades de la cultura tendencia “chatarra”, construidas en mataderos clandestinos de las cooperativas de la gran “partuza” universal que se instaló en este mundo, ocultada por medios delictivos, mercenarios compuestos por atorrantes de la más variada especie, que lanzan segundo a segundo relatos funestos de hechos domésticos, los macro delitos de toda especie perpetrados por empresarios, políticos y demás fauna de lagartos, se oculta a cambio de sobornos o simplemente extorsiones, sólo dedican vociferando desde las pantallas y redes, cuentos de cantores pedófilos de Calamuchita, originadas en historias de secuestros alienígenas y ciencia ficción, sólo para fanáticos de replicar lo que nunca ha tenido espacio, jamás una verdad…

La creencia en la bondad de los fundamento-ética, sentido, historia, progreso, hombre se reemplaza por una especie de creencia en la omnipotencia de unas fuerzas dispersivas, caóticas, contradictorias, demoníacas, que sin dudas la humanidad ha naturalizado, glorificando los mitos y las leyes de la destrucción: ruina, entropía, caos, represión… Permanecemos en el tiempo de la bestia, no dejemos de tenerlo en cuenta.

La historia ha perdido, en lo que va del milenio, su carácter de ciencia objetiva, comprobable, para adquirir el carácter de discurso: una construcción verbal ideológica, un nuevo tipo de relato, cercano a la escritura de ficciones… La historia transita hoy otros caminos, de miserabilidad y genocidios a repetición, retroceso a lo que se creía superado.

Ninguna medida neoliberal hubiese sido aplicable en democracia frente a un pueblo que conoce las reglas de juego. Las generaciones anteriores a la nuestra las conocían, y por eso debió recurrirse a la fuerza armada y las desapariciones. Esto produjo el efecto deseado, y aún hoy sufrimos sus consecuencias.

Claro está que las teorías conspirativas son tan antiguas como la sociedad humana y, en las épocas en que las comunidades eran pequeñas y vulnerables, probablemente estar en guardia frente a la aparición de conspiraciones ocultas era un asunto de supervivencia personal, según algunos científicos. No hablo específicamente de hacer militancia, sino de intentar observar con más detenimiento los hilos que mueven al mundo, algo que sin dudas nos hará más libres.

En el presente, articulado hace años, la paranoia simulada, como elemento central en los movimientos políticos, pues quién duda que los gobiernos utilizan a las personas como chivos expiatorios para ocultar su participación en actividades delictivas, que pueden probarse de modo claro y legítimo, pero se precisa de modo urgente que la justicia deje de ser cómplice de los delincuentes que dictan y rigen, todos socios del establishment criminal… Sumo, por supuesto, a empresarios de los medios de comunicación latinoamericanos, que se nuclean en la S.I.P., Sociedad Interamericana de Prensa. En cada asamblea que organizan se dedican a denunciar con palabras altisonantes cualquier límite que un Estado intente establecerse, por supuesto, siempre en nombre de la libertad de prensa.

Es probable, como podemos apreciar en este tiempo de bajas defensas de un pueblo paria y de millones de ciudadanos tibiamente comprometidos con las libertades civiles, asistiendo como espectadores de la vida, a que se fomente un Golpe Institucional, o ¿no lo ven?… Para esto alcanza y sobra con algunos ingredientes por todos conocidos, pero ignorados de modo cobarde, en este era de la indiferencia:

– Red de Corporaciones de Medios de Comunicación que insisten en la férrea tarea de operar en conjunto con las denominadas fuerzas de seguridad, como instrumento de blindar al miserable establishment y gobierno totalitario, generando temor en los pueblos en estado de anomia… Medios operando para el gobierno represor, repitiendo las 24 horas que vivimos en un país en estado de riesgo, atribuido por gobierno dictatorial para justificar represiones criminales, a marchas pacíficas de la ciudadanía, en práctica del derecho de expresarse libremente como nuestra Constitución detalla claramente… Constitución ignorada por funcionarios y poderes disfuncionales en acto de eliminar toda posibilidad de vivir en legalidad y con garantías…

Argentina, país aislado del mundo, y con altísimos grados de corrupción e inseguridad… Inseguridad que proclama la clase política y corporativista, que no desea perder nada de lo que han conseguido en décadas pasadas, con golpes militares, desapariciones, asesinatos por decenas de miles, entrega de recursos a corporaciones mafiosas narco criminales, privatizaciones de empresas delictivas con superávit de países que viven de delitos fiscales, en detrimento de la supervivencia de miles de millones de hambreados y sin techo.

– Una oposición corrupta, que juega a favor de las corporaciones, sea de la ideología de ocasión que se imaginen, todo es lo mismo, menos la cantidad de coimas que perciben por traicionar al pueblo que los ha elegido para que los representen.

– Una oposición con pocas luces, incapaz, ignorante, que compra pescado podrido y termina siendo funcional a intereses del establishment genocida.

– A esta receta puede agregarse una clase media sin intenciones de jugarse por nada, la pudibunda burguesía, cipaya, sin pertenencia, que no le atenga a ellos mismos, manipulable siempre, dispuesta a apoyar medidas diseñadas para beneficiar únicamente a las clases dominantes, a la que desea siempre pertenecer, ese es el sentido de su vida vacía y banal, pero forma parte del juego especular del mundo y sus circunstancia.

Creo que no es posible decir “no me gusta la política”, porque la política influye directamente en nuestras vidas. Y si no nos involucramos en la toma de decisiones, alguien más lo hará por nosotros y de modo poco grato, violentando cruelmente el status quo, que toma perfiles oscuros y en sombras., deviniendo efectos canallas de este sistema prescrito, de métodos eutanásicos, taciturnos, criminales y mortíferos.

Lo malo de lo bueno toma perfil nítido de bufonada brutal institucionalizada y aprobada por decreto, sin nadie que eleve la voz denunciando que aún somos y estamos de pie en esta tierra, con deseos de permanecer en paz y armonía, en solidaridad y amor por la libertad que pareciera día a día debemos alcanzar, sin nadie que se eleve sobre la media y declame palabras de odio, resentimiento, violencia y criminalización de la expresión sin barreras que dejen de lado la posibilidad de transitar una existencia que merezca responder a su significado: un término que designa una multiplicidad de sentidos relacionados con el acto de ser. La existencia no es una idea, sino una realidad, la realidad de la propia subjetividad… Pues la ley de la realidad se asemeja a la ley de la gravedad: ambas son ineludibles, universales y particulares.

Los ‘malos’ son aquellos incapaces de empatizar con los demás, como lo apreciamos en ser y proceder del traumático Milei, violento y pleno de resentimiento, quién divide, fragmenta y golpea en la sociedad que sufre su incapacidad de administrar un estado, un inepto, plagiario e ignorante…

Impone criterio marcando diferencias entre la ciudadanía, deviniendo la ruptura del tejido social. Como resultado, sus propias necesidades y deseos son de suma importancia, el resto no existe, no interesa. Un personaje egoísta, cobarde, auto absorto y narcisista.

De hecho, otras personas solo tienen valor para é, hasta el punto en el que pueden ayudar a satisfacer sus propios deseos, o ser explotados. Esto aplica en la historia, a dictadores como Stalin y Hitler y a asesinos seriales y violadores… Su característica es la incapacidad de empatizar con los demás, nadie que tenga un tanto de posibilidad de escuchar, puede disentir con su decir, carente de sensibilidad y protocolo, dada la función de ser presidente de Argentina. No puede sentir las emociones o el sufrimiento de otros, no puede ver el mundo desde la perspectiva de otras personas así que no tiene un sentido de sus derechos. Otros seres humanos son solo objetos para este obeso presidente, lo que posibilita que accione en brutalidad, grosería y crueldad, día a día.

Permanecemos en una fingida democracia críptica, en vías de extinción… Trátese de quién sea, incluso los partidos políticos alineados bajo una sola consigna de desprestigio formidable, los sindicatos disfuncionales en su tarea de defender intereses del trabajador, la farándula se ha instalado en el espacio que la cultura del siglo XX, cuál faro de luz iluminaba el escenario de la vida… Farándula, mercachifles de la cultura “chatarra”, ajenos a todo lo que desde el origen ha construido la historia de la civilización y del arte, excluyendo estos mendaces, a talentos y sumando dividendos, al servicio del lavado de activos incorpóreos, arrodillados ante el altar del capital.

Cada cual esgrime a su manera contra del estado que encarna actualmente la indiferencia (la democracia de este tiempo sólo se distingue de los regímenes totalitarios en que éstos sólo ven la solución final en el exterminio, mientras que la democracia la realiza en la indiferencia), cada cual plantea su mínima y pequeña diferencia. Cuestión de identidad… El cenit de la diferencia es pasado, incluso en filosofía, basta apreciar como la metafísica ha sido eliminada de los programas de estudio, entre otros temas que hacían a la diferencia…

Vivimos en la era del cenit de la indiferencia, congelamiento del espíritu público, indiferenciación del escenario de la política, reivindicación exacerbada de la identidad sobre un paisaje de indiferencia general y plural.

De estas comunidades presentadas como modelos por la enseñanza proporcionada por ella, los educandos conocen los secretos, no los del poder, sino de sus resultados. Los desórdenes y carencias de su cotidianeidad, ¿no les permite descubrir inconscientemente las catástrofes irreversibles que preceden del derrumbe?

Insisto, la violencia de la represión se manifiesta de modo grosero y pernicioso, con los significados de lo falso y de la muerte del sentido, y está presentada, no como una categoría histórica, sino como una ficción creada para inmovilizar y despojar al hombre de la identidad de sus prácticas y pertenencias culturales, contribuyendo a la eliminación de la noción de verdad…

Pienso que un acto liberador sin dudas es la palabra lograda, la poesía… Esta palabra liberadora no es portadora de mensajes, sólo de vientos cargados de presagios… Es el caso —por último— de un hombre exiliado del acontecer, de aquel lugar en donde pasa sus días en ostracismo feroz. Universo del espectáculo insano que nos presenta el sistema simulador y criminal que dicta y rige en el planeta.

(*) Filósofo (Cambridge, Inglaterra), poeta, performer, ecologista, artista y periodista argentino. Pionero en el arte performativo. Precursor del minimalismo en América Latina y del Land Art según Jean Baudrillard. Autor del “Manifiesto de los indignados contra el neoliberalismo” año 2011. Miembro-asesor de The World Literary Academy (Cambridge, Inglaterra), “Biography of the year Award” Historical Preservation of America (1986), “Man of the Year” IBC Cambridge 2004, Honoris Universidad de Bologna, Nominado en dos ocasiones a la Beca Guggenheim. Miembro activo de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).

Twitter: @soluterionte

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