28 mayo, 2026

Patagonia Rebelde

Toda la info de General Rodríguez

Eduardo Sanguinetti: “¿Por qué habría de creer que todo va a cambiar de pronto?… Simple, nada va a cambiar, excepto yo mismo” (Fragmento de mi novela Morbi Dei, Ed. Corregidor,1985)

El concepto de “Manifiesto del Hartazgo” (a veces referido como el “Manifiesto de la Era del Hartazgo”) es una de mis proclamas filosóficas y performáticas más recientes y se entrelaza con mis obras anteriores, como el “Manifiesto de los Indignados contra el Neoliberalismo” (2011) replicado en toda Hispanoamérica.

En mis recientes intervenciones (como en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2026), analizo el hartazgo social frente a la manipulación mediática, las fake news y la corrupción institucionalizada. El manifiesto no es solo un texto, sino una “réplica performativa” que busca despertar la conciencia ciudadana mediante el arte y el pensamiento rupturista.

Hay un momento en la historia de las sociedades donde la paciencia no es una virtud, sino una complicidad. El hartazgo no es una emoción pasajera; es el rugido de una sociedad que ha tocado fondo y que ha decidido que ya no le teme a la incertidumbre, porque la certeza actual es insoportable.Ya no es queja, es dignidad: Por qué el hartazgo de hoy es la ruptura de mañana.

Propongo desde hace años una “épica del desobediente” frente a sistemas políticos criminales, esclavizadores, opresivos y dictatoriales. Denuncio a gobiernos y estados, genocidas, devenidos en estructuras eutanásicas, donde no cabe una idea de liberación, equidad y solidaridad, solo espacio para la crueldad, represión y eliminación de etnias, ante la mirada cobarde y dócil de una humanidad que se cocina un porvenir sin huellas, pues todo lo que deba ser eliminado: historia, conocimiento, armonía, será llevado a cabo por la horda de bestias que dictan y rigen en este planeta.

Y si a pesar de todo se elige vivir (o sobrevivir), se detesta la cobardía cotidiana, clavándola en un papel como un insecto, al menos nos alejamos del conformismo, modo de vida de pueblos condenados a la esclavitud: la “porquería universal”, donde reina el destripe, pues es peligroso dar prueba de amor o de dignidad y valor.

Por el contrario, para salvar la piel en este milenio de las grandes muertes, hay que mentir, reptar, robar, engañar y si es necesario asesinar… un solo mandamiento rige la vida de millones de seres: “ser cobardes”. Nuevo orden mundial en acto de excluir, lobotomizar y anestesiar, lo he anticipado hace 25 años… Quienes no se asimilen, tal mi caso, buscando búnker para sobrevivir, caerán en la trampa auspiciada por los genocidas del mercado… No esperen nada, salvo ustedes mismos.

Las bestias fluyentes lo han tomado todo/ establishment preñado de pedófilos, tratantes, narcos / entonando viejas canciones genocidas… Y estalló la porquería universal/ en nuestras vidas / con reporteros mercenarios / que filman/ cómo se vive y muere / cada día / niños tirados en arenas lejanas / en las pantallas / para divertimento / de los ignorantes que gobiernan. / No moriremos de balas / moriremos de olvido / y seremos cifras de un sin sentido…

Dicen que no sabían lo que sucedía. Ahora sí. Ahora la indiferencia es diferente… Ahora la indiferencia te hace cómplice total y absoluto de la masacre en acto de nuestra especie, del mundo y su paroxismo… ¿Globalizaron la psicopatía, la mitomanía, la cobardía y el servilismo?…

Si sobre el filo de la revolución de 1789 un incendiario como Sade, proclamaba todavía: «Franceses, un último esfuerzo si queréis ser libres», 237 años después, para mí ya no hay esfuerzo que valga. Todo se ha perdido irremediablemente, sólo quedan la cloaca y la puerta estrecha del mundo virtual, tan acotado en sus fines colaboracionistas con el poder criminal y las «focas» aplaudidoras.

El mundo se detendrá durante unas semanas, hipnotizados por una pelota que aún no ha comenzado a rodar, y un “nacionalismo provisorio” se asimilará al sentir de fanáticos enceguecidos, que, en estado paroxístico, entregarán toda su emoción reprimida, modificando sus rutinas de vida, un modo de innovar, de modo catatónico… Y bien, el empresario y jugador Messi ‘marca registrada’, quizás logre retirarse del fútbol con otro mundial, generosamente regalado por el vellocino de oro Trump a la FIFA, para que cierre la simulación del simulacro…

Soy de aquellos para los que la verdad de este mundo es la vida: de quienes han elegido “ser”, obrando contra viento y marea, decididos a permanecer en estado de constante resistencia al poder de las bestias, suceda lo que suceda, a hacer siempre “como si” las mañanas que cantan fueran realmente mañanas… Y en adelante los apocalipsis cotidianos, que nos presenta la denominada civilización occidental, formidable revelación de la inmundicia burguesa camuflada tras la hipocresía de humanitarismo, que desvía la mirada de las multitudes temerosas, que aplauden la ignominia cotidiana.

Y si a pesar de todo se elige vivir (o sobrevivir), se detesta la cobardía cotidiana, clavándola en un papel como un insecto, al menos nos alejamos del conformismo, modo de vida de pueblos condenados a la esclavitud: la “porquería universal”, donde reina el destripe, pues es peligroso dar prueba de amor o de dignidad y valor.

Por poca relación que se tenga con la desdicha y el sufrimiento, se puede notar que mi rebelión es la del ser acribillado por el milagro del recuerdo de mejores tiempos, donde la basura era basura y los ángeles ¿ángeles?… Jamás me sacrificaré a intereses de unos pocos delincuentes, que no son los míos, a poderosos ignorantes que reprimen e imponen criterio desde sus burbujas de graso papel moneda, aplaudidos por millones de ciudadanos cobardes, arrastrados tras el lucro y alcahuetes, descendientes de aquellos que seguían a Franco, Mussolini, Hitler y hoy son fans de los Trump, Milei y sus Adorni‘s “for sale”.

Bien pude sentir que mi suerte y la de tantos, era la del futuro que habíamos anticipado, un espacio luctuoso, donde los administradores de miseria, triunfaron en su tarea escatológica, de encarnizamiento con el pueblo, castigándolo de la manera más vil, por hobby o simplemente asimilados a las patologías instaladas en su ADN.

Durante este período de gobierno del engendro sionista, la crisis estructural que ya venía padeciendo Argentina, se acentúa y llega a su punto más crítico… Y dejo bien sentado la pobre historia de este tiempo, “el canto de cisne” de la libertad, en tiempo de brutalidad, traición y de ignorancia: “La mediocridad no tiene secretos”. Mi ausencia de esperanza, es la misma de quienes no se engañan, de los que alientan concretar de una vez por todas la decisión de enfrentar al enemigo: ilusión de argonautas del tercer milenio… Y mi sentimiento de frustración casual, es el sentir que el porno-mainstream, pseudo-culturoso de Argentina, ávido, mezquino, resentido, eunucos sin cabeza, persisten en trepan la pirámide de lactosa, buscando inmortalizarse en la pizarra de lo que nunca ha sido, no olvidar mi “Manifiesto contra la cultura chatarra” (2025), que ha causado estragos en las hordas de espontáneos artífices del kitsch, espejo del consumo, lo que le ha dado su reputación de “ausencia de arte” o “arte basura”. No se engañen la fauna que conforma la ensalada criolla, hacen irrespirable el permanecer en este tiempo y espacio, de bestias antropófogas, en búsqueda del vellocino de hojalata.

Los entretelones de una de las etapas más dramáticas de la historia argentina, han comenzado su derrotero hace unos años, y yo, cual protagonista de este tiempo de mercaderes de la muerte, experimento una vez más el encuentro ansiado de mi objeto de búsqueda: dar sentido a mi existencia, a través de la palabra escrita, del arte, de los manifiestos que se replican sin descanso, madurando a su modo y a su propio ritmo… El proceso liberador puede comenzar en cualquier espacio y tiempo: sólo basta el deseo de llevarlo a cabo, aun siendo silenciado y amenazado, por los sicarios que deambulan por la Argentina de una sola estación… Soy la metáfora de la liberación, mal le pese a quién le pese, no de un país o un hombre en particular, sino de toda Latinoamérica, transitando la era del hartazgo… La historia es un vehículo para expresar mis convicciones, preocupaciones y esperanzas escondidas.

Se ha construido en estos años una subjetividad donde a los disidentes se los califica en el mejor de los casos de disruptivos… Los estafadores y corruptos, que dictan y rigen en Argentina, son considerados, como impecables artífices del milagro financiero, cuándo no son más que cobardes-traidores, encarnados en travestidos mercenarios mediáticos, como «prodigios» de la vida en relación.

Las estructuras tecnologizadas, sin ningún contacto con la realidad tienden a desbaratar cualquier intención de modificar el siniestro rumbo que ha tomado la vida de los pueblos, impidiendo todo entendimiento, silenciando el libre curso que debe tener el conocimiento en estado puro, nuestro idealismo agredido y violentado por los teóricos corporativistas de la dictadura neo-ultraliberal, que ha sentado reales en una Argentina en estado de anestesia, sin réplica a los cimbronazos lanzados por un gobierno de financistas offshore… ¿Quién lo hubiera imaginado?

No olviden que el enemigo es inmortal, se replica en funcionarios de todas las especies y colores, incluso lo encontramos en ámbitos aparentemente alejados del mundillo de la política, como los faranduleros, que conforman el cabaret en que se ha convertido este país.

Siempre podemos negar lo que está vivo, bastaría esperar algunos siglos para que la razón nos asista a quienes resistimos permanecer en la “porquería universal”, a quienes emitimos nuestro grito libertario, cual melodía esperanzadora, para quienes saben que lo peor no ha ocurrido.

Tener muy presente que un instante de verdad equivale a la eternidad… Es la eternidad en un instante, enfrentada al instante mercantil descartable, desechable y perentorio. Es la última oportunidad de nuestra especie, que tiene la posibilidad de cambiar su destino convirtiéndose en ‘homo responsabilus’, digno, solidario y respetuoso, capaz de cambiar el destino degradante de nuestra Tierra.

“Soluterionte

ellos conocen el secreto”

¡Estamos aquí, todos nosotros!

con un pasado que nunca cesa

un futuro que nunca empieza

un presente que nunca acaba.

¿El Presente? No hay tal presente

hay un pasado y

hay un futuro, y

el tiempo corre a través de ellos

como una corriente eléctrica.

El Presente es una condición imaginaria,

un estado de sueño…, un SOLUTERIONTE.

Esta última palabra es para vos, te la regalo,

podés hacer lo que quieras con ella”.

(De mi poemario “Balada de la vieja nueva ola para héroes solitarios”, Ediciones de Arte Gaglianone, 1993)

Eduardo Sanguinetti

Filósofo (Cambridge, Inglaterra), poeta, performer, ecologista, artista y periodista argentino. Pionero en el arte performativo. Precursor del minimalismo en América Latina y del Land Art según Jean Baudrillard. Autor del \”Manifiesto de los indignados contra el neoliberalismo\’\’ año 2011. Miembro-asesor de The World Literary Academy (Cambridge, Inglaterra), \”Biography of the year Award\” Historical Preservation of America (1986), \”Man of the Year\” IBC Cambridge 2004, Honoris Universidad de Bologna, Nominado en dos ocasiones a la Beca Guggenheim y al Premio Nobel de Literatura. Miembro activo de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).

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