Por Edgardo Miller*. – Hay quienes nacieron con la virtud de poder tocar el rock haciendo estremecer corazones y escenarios; otros, en cambio, llegaron con alma y cuerpo de melómanos a rescatar lo que más vale y brilla de un género musical de medio siglo de vida.
Marcelo Fernández Bitar empezó desde pibe a crear una obra literaria para que perdurase en la historia del rock nacional. Sumergido en una fuente rica y auténtica de historias y testimonios, el destacado periodista e investigador de ese género se convirtió en el autor de “50 años de rock en Argentina”, una suerte de biblia, o enciclopedia sobre la apasionante historia. Su curiosidad y rigurosidad investigativa, lo colocan entre las plumas valiosas que le aseguran al rock argentino un lugar en la posteridad.
En ocasión de cumplirse medio siglo del rock en la República argentina y también de la publicación de la obra conceptual La Biblia, del grupo Vox Dei de un ícono del rock nacional, dialogamos con Marcelo Fernández Bittar, periodista de rock desde los 19 años.
Tu libro es una maravilla. Lo he devorado, un gran trabajo que te merece todas las felicitaciones.
Lo que va repasando el libro son todos estos aniversarios de 50 años que se nos vienen cumpliendo en este último lustro, desde “La Balsa”, en adelante en el ’67, ahora estamos con los 50 años de otros discos increíbles- explica Marcelo-.
Parece mentira más allá de que Vox Dei es un grupo de esos que siempre estuvo, a no ser algunos períodos que se desarmaron, pero es icónico del rock nacional.
Es además de los primeros discos que salieron, más allá de “Los Gatos” que fueron pioneros y les ganaron al resto por un par de años de grabación, en 1970 salieron los primeros discos del sello Mandioca y ahí estaba el de Manal, el Memory y el de Vox Dei, disco caliente que es el anterior a La Biblia. Están en esa primerísima camada donde habría que agregar por supuesto Arco Iris que, estaba en otra discográfica, pero como era del suburbano, a veces no se le incluye en la movida porteña, pero estuvieron a la par todos.
Sí Arco Iris también fue un grupo extraordinario, especial y particular, y tendrá su documental, pero Vox Dei es algo muy especial para el rock nacional porque además esta obra conceptual que tiene que ver con la Biblia, un trabajo extraordinario, creo que todavía no tiene el reconocimiento que debería tener la obra, es mi concepto.
Exacto -admite Fernández-, con este aniversario tan redondo y emblemático de los 50 años, es bueno que estemos hablando desde La Biblia que no es un disco que ha sido olvidado pero a veces no se le menciona entre esas puntas de lanza que fueron los discos de los primeros años, y que se puede enmarcar en esa novedad que fue en el momento, no solo el álbum conceptual que tal vez es una línea que empezaron los Beatles, sino la Ópera-rock en mayo del ’69, o incluso lo que fue el musical Jesucristo Superstar que el disco con las canciones, no el estreno de teatro, fue en octubre del ’70. Así que todo está coincidiendo en distintos bares del mundo, en EE.UU, Inglaterra y Argentina.
¿Ahí faltaría Hair, una obra emblemática también, no?
Era emblemática y agarra el furor hippie, y lo que fue la sorpresa del mundo de tanta gente reunida en un festival.
¿Vos crees que las nuevas generaciones tienen conocimiento de estos 50 años y un poquito más de la música y los ‘50 de la Biblia?
Creo que los chicos que se interesan en el rock les gusta mucho la mirada retrospectiva y con todo al alcance de las manos (la tecnología) es mucho más fácil que nuestra generación que teníamos que ir a la disquería o casa de algún pariente a escuchar un álbum anterior a la época. Ahora son muy estudiosos y curiosos los que les gusta el rock.
Gracias a personas como vos que se preocuparon e investigaron, ahora el rock tiene una estructura, es un género musical reconocido, vos editas en una gran editorial, hay otros grupos editoriales que también publican obras del rock, además hay un respeto, documentales y canales internacionales se están ocupando del rock, cosa que no pasaba no hace tantos años atrás…
Exacto, el furor ha sido un poco revisionista y el interés de las editoriales dependientes y las grandes no va mucho más allá de diez años atrás. Antes los libros eran cooptados, cuando hice la primera versión de “Historia del rock en Argentina” por el ’87, era prácticamente uno de los cinco libros que había habido en todos esos 30 años, muy pocos, de golpe ya en el 2016, todos esos años de esa década había prácticamente un libro por mes y eso es genial porque es muy lindo que esté lleno el estante de las librerías como las disquerías, para el que quiera información la busque e investigue y pueda contar esas historias.
Evolución de las revistas al libro de rock
Al principio fueron más las revistas que acompañaban el movimiento musical.
Sí, hay gente que tiene la teoría de que los libros de rock reemplazan a revistas de rock y no es muy descabellado, puede ser…
Puede ser porque uno esperaba la publicación de las revistas. Recuerdo porque fui colaborador del “Expreso Imaginario”, una revista del rock nacional que era más bien amplia, y antes había nacido “Pelo”, “Cronopios”, que la gente seguía, pero cambió eso notablemente y el libro no sé si reemplaza, pero vino a ocupar un lugar que hoy la revista no tiene.
Esa revista de rock, además siempre influía con informes o alguna nota profunda o extensa más allá de la información y la noticia del mes, y creo que ahora la noticia del mes está en internet pero ese informe con historia detallada pasó a ser territorio de los libros y como fanático, melómano me encanta.
Creo que te has preocupado muchísimo en investigar porque aquellos que vivimos los 50 años del rock tenemos muchas vivencias pero a medida que pasa el tiempo uno va perdiendo precisamente los recuerdos y hay que comenzar a investigar. A veces tengo una idea y cuando consulto, hablo con algún colega o veo un libro me doy cuenta que no era tan así. Fuiste muy riguroso con esta investigación de los 50 años.
Lo que me pasó ahí fue que tenía esa curiosidad del que quería un libro parecido y no había, y tuvo la irreverencia que uno tiene a los 25 años, de decir, bueno si no lo ha hecho otro, lo hago yo, y me puse a entrevistar a los pioneros y la poca bibliografía que había, porque las revistas no eran muchas y los diarios daban muy poco espacio. Me preocupaba por tener esos datos y poner todo en un libro y en esta última versión que salió en el 2015, ahí ya me di el gusto de juntar toda la experiencia y acumulación de reportajes de casi 30 años desde la edición original hasta esta última versión de todas las notas que hice para radio, TV y graficas.
Tenés una trayectoria extensa, pero andas por los 30 años largos de carrera…
Empecé con la camada de los periodistas de la década del ’80 cuando comenzó a haber espacios nuevos con el interés que vino con el advenimiento de la democracia y los últimos años de la dictadura militar, que es cuando aparecen las revistas “El Porteño”, “Cerdos y Peces”, y ahí es donde nos colgamos una generación nueva que somos los que estamos dando vuelta; algunos se hicieron escritores, otros pasaron a otras zonas del periodismo.
Contáme ¿por qué hay una gran discusión sobre el origen de los primeros discos, por ejemplo si vos haces una nota con Johny Tedesco te dice que el primer rockabilly que se grabó en la Argentina fue el “Rock del Tom Tom”, y de pronto yo tengo otra idea. ¿Cuál es la tuya?
Para mí la diferencia clave es no tomar el rock solamente como un ritmo musical porque en ese caso el que hizo rock and roll o rockabilly nos vamos a remitir a Tedesco. Me gusta pensar en el rock argentino como una cultura nueva, un idioma nuevo que es hacer canciones en castellano que no sean solo traducciones para bailar livianamente, sino que hablen de las vivencias de ser joven, los problemas, las dificultades y cuando uno piensa en ese tipo de letra tiene que hablar irremediablemente de “Memory”, de Litto Nebbia, y para mí en esa zona está el origen del rock argentino, en esas letras, más allá de la música que pueda ser una combinación especial o un ritmo muy clásico. Entonces aparece la famosa trilogía de discos que pueden ser elegidos el primero de todos; está el simple de Los Gatos Salvajes, que es del ’65, está el tema de los Los Beatniks, que es “Rebelde” (1966); y después está directamente el que nadie puede objetar que es “La Balsa” 1967 primer hit muy famoso.
Te cuento una anécdota: Cuando “La Balsa” se hizo un éxito grande, las discográficas empiezan a buscar compositores de esa pequeña camada de náufragos y bohemios y Ben Molar* llama a Pipo Lernoud*, que había hecho el tema “Yerba Mala”, y dice quien más hay, y Pipo apareció en la reunión con el Abuelo que era como un hermano para él y Ben Molar lo mira y le dice ¿vos tenes un grupo? Y Miguel con esa simpatía arrolladora inventó de la nada un nombre de un grupo que no existía que era “Los abuelos de la nada”, que es una frase de un libro de Marshall ahí empezó a crearse el grupo “Los abuelos de la nada” en 1968.
Tengo también el disco de difusión “Rebelde” de la CBS.
¡Noooo! Lo ví en una disquería hace un mes y pedían 500 dólares por ese simple…
Vos sabes que soy un coleccionista apasionado de la música y creo que habría que hacer un gran Museo y donaría lo que tengo y contribuiríamos todos a hacer el gran museo del rock nacional. Me emocionó entrar al museo en Liverpool y vi que, no solamente era la historia de los Beatles, estaban los grupos ingleses importantes de los ‘60s, los videos, las notas y siempre pensé que acá podríamos tener un museo de esa naturaleza.
Sería interesantísimo, pero mientras tanto festejamos que aparezcan documentales como “Rompan todo” que fue un trabajo enorme empujado por Gustavo Santaolalla como director ejecutivo y volvió a tener un espacio de difusión el rock argentino que no tenía hace tiempo y lo vio gente que no eran solamente los fanáticos.
Sé que están terminando, si no está ya, un documental sobre el grupo Aro Iris…
Bueno eso es muy merecido y lógico que salga porque es un grupo que, como dijimos al principio, no tuvo tanta exposición con el paso de los años como otros grupos porteños, y Arco Iris fue pionero en muchísimas cosas.
Ellos venían muchísimo a mis programas, me gustaban mucho y sé que si vos decís Arco Iris es una banda importante.
Es muy importante y hasta el día de hoy hay canciones como “Mañana campestre”, que podría aparecer en la radio y estaría bueno que siga haciendo.
“Rompan todo”, el documental, tuvo mucha crítica porque parece que mucha gente quedó fuera..
Es muy interesante el documental, pero tiene el problema de la limitación de tiempo, creo que son seis episodios de una hora y no podes contar 50 años de una historia tan rica con tanta continuidad y exponentes, en tan poco tiempo. Hay que tomar decisiones y queda uno adentro y queda uno afuera. Estuvo lindo que se produjera el debate y tuvieran tendencia de twitter y la gente hablara del tema porque también es promoción para que la gente se acerque y vea la historia.
Vos pusiste de nuevo en el tapete el rock nacional que viene vapuleado por la época. La pandemia afectó las presentaciones, muchos músicos sabemos que no cuentan con muchos recursos y viven de la actuación y se han visto muy perjudicados por esto que afecta a todo el mundo.asi que está bueno que se haga el documental, y hay que respetar la opinión de los demás y felicitar al tipo que hace y más en una materia como ésta.
Está bárbaro que sigan recordando la historia quienes estuvieron en persona.
Dijimos que el nacimiento está ahí 65-66. Me gustó mucho la presentación de “Gato Salvaje “ con Rafael, del 2005, me encantó la sinceridad en Litto Nebbia cuando contaba que las letras ellos tomaban el título y le ponían la letra en castellano para cantar…Así era el rock para poderlo cantar.
Pero fue muy buen puntapié para ir ejerciendo el oficio.
Digamos del rock, el gran florecimiento del ’82 con la proyección nacional que le dio la guerra de Malvinas…
Claro, con la famosa prohibición de temas en inglés, y las radios que tuvieron que buscar qué otras canciones tenían en la discoteca y apareció de golpe un montón de discos que no les daban tanta difusión y esperaban, y eran del rock argentino.
Creo que se capitalizó bien pero 80-90 fue una gran época y tal vez el límite del crecimiento y la difusión sea Soda Stereo * ¿Te parece a vos?
Soda Stereo lo que tiene que es inapelable su trabajo de pionero en Latinoamérica. Se animó a salir de las fronteras y a ir a países donde no estaba popularizado como hecho el rock en castellano, no había recitales, no había bandas, las discográficas y radios decían que eso no funcionaba y Soda Stereo insistió y creó el campo propicio para que aparecieran infinidad de bandas en Latinoamérica, todas tomando como referencia a Soda que fue el primero, ahí le sacó una cabeza a muchas otras bandas argentinas que fueron número uno nacional pero no lograron esa proyección.
Mientras la familia dormía, el pibe escribía…
Tu libro describe la historia año por año..
Sí, el “50 años del rock argentino” describe haciendo una cronología muy detallada, alternando con testimonios, entrevistas y poniendo el dato para el melómano al final de cada capítulo de los discos y libros que salieron ese año.
¿Cuánto tiempo te llevó investigar este libro?
Esa edición original que fue de 1987 debe haber sido 5 años de búsquedas, imaginate un chico de 18 años buscando en la guía telefónica por ejemplo a Pipo Lernoud, o esperando a la salida de un recital de León Gieco o de un manager para hacer un reportaje para un libro, ni siquiera para un medio, así que fue bastante largo pero todos colaboraron y después la edición fue terrible el trabajo, ya tenía las notas hechas, las publicaciones, y era compilar lo que había quedado.
Escribiste más de 530 páginas, fue un libro grande…
Sí, fue un trabajo grande, ambicioso de estar ahí todas las noches cuando la familia dormía y teclear, buscar, agregar, escribir, releer. Fueron seis meses pero muy intensos.
El rock sigue cumpliendo años y va a haber que hacer otra actualización del libo…
No sé si me animaría a hacer otra actualización. Pero nunca digas nunca. Estoy muy contento, hubo un cuadernillo con foto de Nora Lezama, y quedó de diez puntos la presentación, fue increíble por primera vez en mi vida le pedí favor a un músico y le dije que se animara a cantar un tema y vinieron diez de todas las épocas y regalaron varis canciones, estuvo lindísimo.
Yo diría que este libro es una especie de Biblia del rock argentino.
Pipo Lernoud cuando hizo la presentación en el Museo de Arte Moderno, dijo que era un “bodoque”.
Jorge Pistocchi fue emblemático, y tampoco es muy recordado y fue productor, manager….
Ahora se hace un poco más de justicia al contar la historia del “Expreso Imaginario” que hay un libro y cada tanto aparece el nombre de Pistocchi después de años que lo tenían olvidado a pesar de todo lo que había hecho por el rock.
Y Pipo Lernoud también es un tipo muy importante dentro del rock, como es Moris, que ahora volvió a las andadas.,..
Tuve la suerte de verlo hace poco con el hijo Antonio, ambos hicieron una presentación del disco que hicieron juntos, y creo que van a estar de vuelta en el auditorio Belgrano, por suerte lo tenés impecable en el escenario cantando con ese vozarrón increíble, y cerrar los ojos y tiene 20 años. Los años no pasan y la voz sigue impecable…
Sí, son pocos los cantantes que pierden la voz, aparte profesionales. Me pasó que en el último concierto que vino en el Hípico Paul Mc Cartney con la voz un poquito ya decadente..lo había empezado a ver en el ’93, debo tener 10 -12 recitales ., pero hay otros músicos de muchos años que mantienen el tono. Me decía el otro día Fogliatta que cuando hicieron la reunión de Los Gatos cantaron en tonos originales…
Buen dato, increíble, si no pensá en otro caso emblemático, Mercedes Sosa, cerrás los ojos cuando escuchas El Cantor y parecía que tenía 20 años, su voz hermosísima no cambió nunca.
Fusión de géneros con el rock
En algunas épocas necesitamos del folclore para poder difundir el rock porque había prohibición no solamente en el ’82, sino antes había una ley que impedía pasar rock solamente, sino también tango y folclore. Y yo en tango elegía a Piazzola. Y a Mercedes como folclore cuando tuve que hacer un programa de rock. ¿Crees que hay parentesco entre Piazzola y Mercedes?
En distintos momentos tuvieron su cercanía, y hace poquito en el aniversario de Piazzola empezó a circular por las redes un reportaje de él donde habla maravillas de Spinetta y de Charly García, a Piazzola le atraía además el público inquieto, a diferencia de los tangueros que eran todavía muy cerrados en esa época y algunos lo rechazaban, en el rock él veía esa frescura y hablaba bárbaro, y eso muestra lo distintivo del rock argentino que en los años ’70 tenía esa fusión de rock cuadrado, con progresivo, folclore, tango y todo era rock argentino porque es la zona más inquieta experimental y valiente..
Estaba la grieta también, o rock con música progresiva o música comercial…
Sí, el rockero argentino de los 70’ era muy cerrado y basta recordar las pequeñas resistencias que tuvo Charly García con Serú Girán cuando la gente seguía queriendo las canciones de Sui generéis y el tenía una propuesta totalmente distinta.
Creo que es uno de los músicos que más progresó en la historia del rock nacional-Charly García.
Es uno de los que más crecimiento y evolución de sonidos y cambios tuvo con respecto a sí mismo, dio tantos volantazos inesperados, y marcando el camino para toda una gente nueva. Es algo muy especial lo que decís del rock y el tango y la relación con el folclore porque ocurre hasta el día de hoy.
También está el rock muy emparentado con el jazz.
Sí, el espíritu de improvisación y el crecimiento musical , pensá en un tipo como Spinetta cuando en los ’70 empezó a experimentar con grupos como la Banda Spinetta y quería tomar el sabor de los acordes complicados de las progresiones diferentes y armonías raras, y todo eso es del mundo jazz, y Spinetta buscó muchos músicos de formación jazzera.
Vigencia y espíritu
Es totalmente cierto, además la particularidad que tiene el oyente “militante” del rock. Nosotros teníamos una filosofía de vida cuando comenzó todo esto íbamos a la Plaza Francia, una manera de pensar, de vivir, no era casualidad, dejarse pelo largo ni usar el símbolo de la paz. Muchos creyeron que era eso. Vos ves a los viejos músicos del rock y son los mismos tipos de los ’70.
Claro, era una postura peligrosa en esa época que estaba Longanía y los llevaban a la Comisaria para averiguación de antecedentes solo por ser sospechoso tener el pelo largo. Los militares no entendían muy bien las letras, las metáforas, no sabían de qué estaba hablando Charly García en la canción “Alicia” y ante la duda cada tanto se llevaban no a uno o dos del público, había recitales donde ponían afuera los camiones y los llenaban de público en el teatro Kraft. Era una cosa terrible.
Kraft fue un lugar emblemático, ahí hubo una época de muy buenos conciertos porque era un teatro más bien chico y permitía a músicos no tan famosos tener una presentación en Buenos Aires en un lugar piola en la Calle Florida. Ahí abajo estaba la oficina de Arco Iris. ¿Un historiador como vos que cómo ves el rock en esta época?
Es increíble lo que sucede con el rock en la Argentina por la vigencia que tiene la renovación permanente, la aparición de nuevos talentos hace que uno diga años tras año, que estamos en el mejor momento, a diferencia de que siempre aparece alguno que dice que no es rockera, pero uno se pone a mirar y escucha lo que está pasando, es un momento increíble con todos los distintos cambios de la época, por más facilidad para acceder al disco y difundirlo. Hay siempre algún contratiempo para que al artista le cueste llegar de forma masiva, pero poniendo la lupa y buscando hay cosas sorprendentes y lo ves con los pocos recitales que están anunciándose ahora en teatros, ponen una serie de bandas nuevas de los últimos 3-4 años que ya están llenando Gran Rex y Opera, y eso es increíble.
¿Conserva el espíritu de aquel rock de los ’70?
Creo que conserva la frescura y están en un punto menos frio, calculadores que los grupos de Europa y de EE.UU, creo que las bandas siguen tocando por gusto, por pasión, después se enteran de los detalles del negocio que los rodea y se avivan o algún productor malvado los esquilma como ocurría en la década del ‘60, pero mantienen pasión y los chicos se juntan a tocar; es increíble como cambió, creo que antes había una banda por barrio y ahora hay una banda por cuadra…
¿Viste la película de Queen, “Rapsodia Bohemia”, qué te pareció?
Bien, me gustó, y un poco similar a lo que te decía con el tema de “rompan todo”, que me parece que una manera de difundir y acercar los grupos históricos a una nueva generación es la televisión, el cine, es bárbaro. Es una gran película para favorecer el guión hay pequeños errores en la línea de tiempo pero ayuda a que la película sea más entretenida.
Lo curioso es que en esa época no existía ninguna compañía que vendiera tickets de entrada, y fue uno de los primeros conciertos que se vendían con anticipación, y la gente preguntaba si era real que iban a traer a Queen.
Mientras crecía la industria, el negocio, las comunicaciones todo se fue haciendo más sencillo y empezaron a aprovechar las herramientas como las bandas lo hicieron con las redes sociales, y es bárbaro porque tiene relación directa con su público, menos intermediarios y muchas bandas han hecho una carrera independiente. De última como hacía el grupo Mía en los ’70 utilizando el correo y las cartas, ahora es de manera rápida con internet.
Recuerdo que hicimos un programa y pasamos el triple de Mía completo sin ningún tipo de corte. Es una maravilla tener ese disco.
De escritor a curador
Ahora …actualidad de Marcelo Fernández ¿qué estás haciendo?
Estoy colaborando con algunos medios gráficos, escribo en el diario Clarín, en la Revista “Planeta urbano”, hago algunas secciones para FM y estoy hace 4 años debutando como curador, programador de recitales en la Usina del Arte y es realmente una veta que no imaginaba lo apasionante que puede ser tener un poco la libertad de decidir qué banda puede ir a un ciclo a pasar un show, y me di el gusto de programar a los grandes pioneros y también a las bandas nuevas.
Te felicito porque realmente me sorprendió la primera vez que entré allí, todo, tan bien organizado y muy buena acústica.
La evolución del rock en estos 50 años, por suerte en la última década los centros culturales lo han incluido al rock con mucha fuerza y podes ir a ver un recital gratuito de primera línea en el CCK o la Usina del Arte es un disfrute que hace 50 años nadie imaginaba. Antes les daban el domingo a la mañana para tocar…era el horario marginal del rock hasta que por fin se ganó su espacio.
Está muy bueno recordar esto, porque los principios fueron muy duros. Te agradezco haber charlado, tengo como libro de cabecera los 50 años del rock en la Argentina .Te felicito.
Me encanta que una persona que escuchó vio todo desde el primer momento siga contando la historia desde un espacio tan interesante como el que tenes vos- cerró diciendo Marcelo Fernández Bitar.
*Edgardo Miller, periodista, escritor y abogado. Conductor del Programa “Hora Cero a puro Rock”
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