Martes 22 de Septiembre de 2020

Hoy es Martes 22 de Septiembre de 2020 y son las 17:36 ULTIMOS TITULOS: Godoy Cruz le arruinó la fiesta a San Martín y se quedó con la victoria / Jóvenes voluntarios realizaron tareas de higiene urbana y difusión sanitaria en Florencio Varela / PabloTrapero ganó el León de Plata en Venecia / San Lorenzo defiende la punta en el clásico ante Huracán con todo el Ducó en contra / Scioli respaldó la continuidad de Fútbol para Todos y se diferenció de los dirigentes de Cambiemos / Independiente se dio el gran gusto y goleó a Racing ante su gente / Olimpo recibe a Sarmiento en Bahía Blanca / Atrapamiento y recuperación del alma / Messi marcó el gol del triunfo ante el Atlético de Madrid / El desmesurado universo de la literatura fantástica / Castro: "La victoria de Corbyn expresa el rechazo a las políticas de austeridad que afectan a los que menos tienen" / Sin escapatoria en la frontera sur de Hungría / Francisco criticó el sistema actual "que desplazó al hombre del centro y puso al dinero" / El jefe del ELN ratificó la disposición a negociar pero advierte sobre la reedición de una "coordinadora guerrillera" / Recordarán en Entre Ríos al milagrero Lázaro Blanco, a 129 años de su muerte / Argentinos recuperó la sonrisa y le ganó a Nueva Chicago de visitante / Nostalgia de las relaciones carnales / Scioli convocó a "ir hacia adelante a partir del 25 de octubre y no para atrás" / Macri prometió "universalizar un ingreso ciudadano" y fijó como meta el "hambre 0" / Ahora 12 superó los 30.000 millones de pesos en ventas /

  • 20.9º
  • Soleado con bruma

20.9°

EL CLIMA

IGLESIA

12 de noviembre de 2016

FRANCISCO: “¿Trump? No abro juicio. Me interesa solamente si hace sufrir a los pobres”

(AGP).- Francisco llamó a los católicos a un nuevo compromiso en política: “No por el poder sino para derribar muros y desigualdades”

Escribo este artículo el día siguiente de la imprevista victoria electoral de Donald Trump sobre Hillary Clinton. Es un gran acontecimiento ocurrido en un gran país democrático con procedimientos democráticos, lo cual significa que la mayoría de los votantes ha elegido al nuevo presidente como sucesor de Barak Obama. No podía hacerse una elección política más opuesta. Tanto más porque Obama se prodigó a lo largo de un mes en todas las principales zonas de EE.UU. en favor del partido demócrata relanzado por él a fines de su primera campaña electoral que lo condujo a la Casa Blanca. Trump no tiene carisma alguno ni competencia política. El liderazgo se lo han dado los electores, mientras que Obama fue él a convencer a los estadounidenses y al mundo occidental entero. La diferencia es por lo tanto total.

En cuanto a europeos e italianos la victoria de Trump nos es catastrófica. Trump es el ángel blanco, discute contra el establishment de todos los estados norteamericanos, contra todos los inmigrantes y sus familias y apoya a todos los movimientos que se oponen en Europa a los Vips y a las clases dirigentes de sus países, apoya a (Beppe) Grillo, apoya a (Marine) Le Pen, y a los partidos que determinaron el Brexit y los movimientos que desde la derecha a la izquierda asedian a la jefa de Gobierno Angela Merkel. En Italia debería favorecer el No al referéndum planteado por el gobierno de Mateo Renzi porque una crisis italiana beneficiaría a la posición internacional que Trump sostiene. La confusión es mayor todavía y mejor para él que debe imponer al mundo entero una nueva estrategia de conflictos y de alianzas.

Este preámbulo mío era necesario. Nuestro diario ya ha relatado y analizado todos los nuevos aspectos de la situación que se ha creado con la victoria de Trump y me parecía oportuno hacer también yo un examen aunque muy breve. El verdadero tema de este artículo, de hecho, no responde a la experiencia estadounidense sino a una invitación anhelada por mí desde hace tiempo para un encuentro con el papa Francisco.

Tuve con él la semana pasada una larga conversación telefónica porque Su Santidad quería discutir conmigo la visita que haría tres días después a Suecia con los representantes mundiales de la religión luterana y de la reforma de la cual nació hace medio milenio. He hecho referencia a esta conversación solamente para decir que tengo el honor de recibir llamados frecuentes del papa Francisco pero no nos vemos personalmente desde hace más de un año y por lo tanto su invitación me ha alegrado. Nos encontramos el lunes 7 y estuvimos juntos más de una hora. Dos días antes, y eso es el sábado 5, el Papa se había reunido con los representantes del Movimiento Popular Cristiano. Se trata de un movimiento que cuenta con centenares de miles de adherentes en los principales países donde la presencia cristiana es muy amplia. El discurso del papa Francisco a estos voluntarios de la fe ocupa seis páginas de L’Osservatore Romano. Naturalmente, cuando dos días después se encontró conmigo yo había leído el texto integral de aquel discurso. Muchas veces he escrito que Francisco es un revolucionario pero ésta es, ¡otra que revolución!

Mirá también: “Verdugos terroristas del ISIS. Es horrible. Los cristianos son sus víctimas”

Nos abrazamos después de mucho tiempo. “Lo veo bien”, me dijo.

También Usted está muy bien no obstante los continuos esfuerzos de su vida.

Es el Señor quien decide.

Fue la conversación inicial para entrar pronto en lo profundo.

Santidad ¿qué piensa de Donald Trump?

Yo no doy juicios sobre las personas y sobre los políticos, quiero solamente comprender cuáles son los sufrimientos que su modo de proceder causa a los pobres y a los excluidos.

 

¿Cuál es ahora, en este momento tan agitado, su principal preocupación?

La de los prófugos y los inmigrantes. Cristianos apenas en una pequeña parte, pero esto no cambia la situación, dado que se contempla su sufrimiento y su desazón; las causas son muchas y hacemos lo posible para que se eliminen. Sin embargo muchas veces sólo son medidas adversas a poblaciones que temen verse despojadas de trabajo y que se reduzcan los salarios. El dinero está en contra de los pobres más que contra los inmigrados y los refugiados, pero hay también pobres de países ricos que temen la recepción a pares suyos provenientes de países pobres. Es un círculo perverso y debe ser interrumpido. Debemos derribar los muros que dividen: tratar de acrecentar el bienestar y hacerlo más abarcador, pero para alcanzar este resultado debemos derrumbar esos muros y construir puentes que permitan hacer disminuir la desigualdad y que la libertad y los derechos crezcan. Mayores derechos y mayor libertad.

 

(Le pregunté al papa Francisco si las razones que fuerzan a la gente a emigrar se terminarían antes o después. Es difícil comprender por qué el hombre, una familia y comunidades y poblaciones enteras quieren abandonar la propia tierra, los lugares donde nacieron, su idioma.) Usted, Santidad, a través de los puentes a construir favorecerá la reunión de los desesperados, pero las desigualdades nacen en los países ricos. Hay leyes que tienden a disminuir su alcance pero no tienen mucho efecto. ¿Nunca tendrá fin este fenómeno?

Usted ha hablado y escrito muchas veces sobre este problema. Uno de los fenómenos que impulsan las desigualdades es el movimiento de muchos pueblos de un país a otro, de un continente a otro. Después de dos, tres cuatro generaciones, esos pueblos se integran y la diversidad tiende a desaparecer del todo.

 

Yo lo llamo mestizaje universal en el sentido positivo del término.

Bien, es la palabra justa. No sé si será universal pero será al menos más amplio que hoy. Lo que queremos es la lucha contra las desigualdades; ése es el mayor mal que existe en el mundo. Y el dinero que las crea y está contra las medidas que tienden a nivelar el bienestar y por lo tanto favorecer la igualdad.

 

Usted me dijo hace algún tiempo que el precepto “Ama a tu prójimo como a ti mismo” debía cambiar, dados los tiempos oscuros que estamos atravesando, y convertirse en “más que a ti mismo”. Usted anhela por lo tanto una sociedad dominada por la igualdad. Esto, como sabe, es el programa del socialismo marxista y después del comunismo. ¿Piensa entonces en una sociedad de tipo marxista?

Ha sido dicho muchas veces y mi respuesta siempre ha sido que, en todo caso, son los comunistas quienes la piensan como los cristianos. Cristo habló de una sociedad donde los pobres, los débiles, los excluidos, sean ellos los que deciden. No los demagogos, no los canallas, sino el pueblo, los pobres, que tengan o no fe en el Dios trascendente, son a quienes debemos ayudar para alcanzar la igualdad y la libertad.

 

Santidad. Siempre he pensado y escrito que Usted es un revolucionario y también un profeta. Pero me parece entender hoy que Usted auspicia que el Movimiento de los Populares y sobre todo el pueblo de los pobres entre directamente en la política propiamente dicha.

Sí, es así. No en el así llamado politiqueo, las disputas por el poder, el egoísmo, la demagogia, el dinero, sino la política alta, creativa, las visiones grandes. Lo que describe en sus obras Aristóteles.

 

He visto que en su discurso a los “movimientos populares” del sábado pasado Usted ha mencionado al Ku Klux Klan como un movimiento vergonzoso y así también al de signo opuesto pero análogo de las Panteras Negras. Pero mencionó como alguien admirable a Martin Luther King. ¿Es un profeta él también, que tiene sentido por lo que decía sobre la América libre?

Sí, lo cité porque lo admiro.

Leí esa cita; pienso que es oportuno recordarla también a quien lee este encuentro nuestro.

“Cuando te elevas al nivel del amor, de su gran belleza y poder, lo único que buscas vencer son los sistemas malignos. Amas a personas que están interpoladas en ese sistema, pero procura derrotar ese sistema: el odio por el odio intensifica sólo la existencia del odio y del mal en el universo. Si yo te golpeo y tú me golpeas a mí y yo te devuelvo el golpe y tú me devuelves el golpe, y siguiendo así, es evidente que se continúa al infinito. En alguna parte uno de los dos debe tener un poco de sentido común y ésa es la persona fuerte, capaz de cortar la cadena del odio, la cadena del mal.”

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »