31 de mayo de 2011

Surgen más dudas por el aumento de los bienes de Schoklender

Dijo que su principal fuente de ingresos fue la venta de patentes tecnológicas. Sin embargo, en Argentina, EE.UU. y la Unión Europea no hay un solo invento registrado a su nombre. Y ante la DGI declaró que factura 25 mil pesos por año.

Dijo Sergio Schoklender durante una entrevista en Clarín publicada el domingo: “mi mayor patrimonio son las patentes de desarrollo de investigación de nuevas tecnologías en electroingeniería, electromecánica” entre otros rubros. Con ese negocio aparente, el ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo justificó la compra de propiedades, los vuelos en jet privados y los paseos en un yate de lujo. Sin embargo, este diario buscó su nombre en los registros oficiales de Argentina, EE.UU. y la Comunidad Europea y no hay ni un sólo invento registrado con su identidad.

La economía privada de Schoklender se volvió un tema público desde que se fue de la Fundación en la que administró unos 300 millones de pesos originados en fondos públicos con destino de vivienda social. El problema es que uno de los motivos que lo separó de la organización -aunque él lo desmienta- es el supuesto manejo irregular de ese dinero, a partir de la sub ejecución de las obras y la emisión de cheques sin fondos.

Ahora mismo, por ejemplo, el registro del Banco Central muestra 20 cheques de la Fundación Madres de Plaza de Mayo y uno de la Asociación Rebeldía y Esperanza que fueron firmados por él pero rebotados por no tener respaldo . Suman $ 215.358,01.

Schoklender pagó en la cárcel el crimen de su familia, del que ayer se cumplieron tres décadas coincidiendo con su propio cumpleaños número 53. Su único ingreso conocido en los últimos años es el que tenía en la Fundación. Además, está inscripto desde 2004 ante la AFIP como autónomo categoría II: es decir no más de 25 mil pesos anuales de facturación.

Sus fondos son un misterio: había renunciado a cobrar la herencia de sus padres y, una vez condenado, no pudo hacerlo por “causal de indignidad”, un artículo que prevé el Código Civil para casos como el suyo. Sin embargo, ayer en televisión sostuvo: “podría comprarme una Ferrari o un avión. Tengo patrimonio para eso”.

La explicación a ese crecimiento, dijo, es la comercialización de una amplia red de patentes que dice tener registradas. Ese argumento lo utilizó para justificar su vínculo con Meldorek S.A., una empresa que, según reveló la revista Noticias, subió su patrimonio de 12 mil pesos a dos millones en apenas tres años. Esta compañía ejecutó la construcción de viviendas en varios contratos de la misión “Sueños Compartidos” de las Madres. Además es la propietaria del Cessna Citation I matrícula LV-BXH y de un yate valuado en 420 mil dólares que Schoklender usa como si fuera suyo.

La dirección donde funciona la sociedad es Álvarez Thomas 198, el mismo domicilio legal que declara el ex apoderado. Ante Clarín, él aseguró que esa firma no es suya: “les facturo y tampoco cedo las patentes, todas las patentes son mías a título personal”.

Siguiendo sus palabras, este diario consultó los registros del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial de la República Argentina. Ni con su nombre ni con el de sus sociedades hay patentes. Apenas aparecen tres trámites, hechos en enero pasado, para ingresar una marca -MS Sistemas Matrices Móviles-. Esa gestión todavía está pendiente con lo cual no puede haberle generado ganancias.

Clarín también buscó -sin resultados- en la oficina de registro de marcas y patentes en EEUU (USPTO por sus siglas en inglés). El mismo rastrillaje se realizó en la Oficina Europea de Patentes. Nada figura con su nombre.

Ayer, este diario se comunicó con su vocera. Respondió que “Schoklender no tiene más para agregar a la entrevista que hizo el sábado”.

Fuente: Clarín /AGP

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